Siembra vientos

Trobada Internacional de Performance i Art dÀcció, Espai Sonor d´Art Contemporani de Castelló, España, 2010.

En esa época residía en Londres, donde una nube de cenizas volcánicas procedente de Islandia “limpió” sus concurridos cielos del tráfico aéreo. Más de 95.000 vuelos fueron cancelados en Europa. Cuando, tras 8 días de silencio, volví a sentir un avión sobrevolando la ciudad, me sorprendió enormemente el ruido atronador que me envolvió.

Pero el cerebro sabe cómo anular la información auditiva que no nos interesa por más intensa que ésta sea y al cabo de una semana, mi oído selectivo dejó de dar importancia a este tema. No tanto yo.

Con esta acción quise poner “la mirada en el cielo” para reflexionar sobre las consecuencias que el tráfico aéreo tiene sobre nuestras vidas y nuestro mundo.

Usé una máquina de hielo seco en una sala de altos techos para crear una atmósfera celeste. Sobre una base, coloqué una caja que contenía unos 500 aviones de papel y me dediqué a lanzarlos por todas partes mientras iba avanzando en línea recta.
Poco a poco, los asistentes empezaron a recoger aviones y relanzarlos, creando nuevas “líneas aéreas” en lo que acabó convirtiéndose en una auténtica guerra de aviones.  Jugando a ser dioses, volvimos a ser niños.